jueves, 2 de mayo de 2013

Relaciones íntimas difíciles como sistema de opresión

Por lille SKVAT - ni queer ni lgbt 


Para amar hay que trabajar duramente...
o más bien eso nos enseñan a creer


Una de las formas en las que se manifiesta el sexismo, el heterosexismo y el cisexismo es la manera en la vemos las relaciones interpersonales, especialmente las relaciones íntimas, sobre todo las personas que somos socializadas como mujeres (lo seamos o no). 

Cuando ahora compruebo en mi día a día lo fácil, enriquecedor, empoderador y poco problemático y falto de melodrama que puede ser, tener y mantener una relación cercana con alguien, no dejo de asombrarme de la cantidad de mierda que he aguantado en mi vida hasta hace poco. Y lo que es más grave, sin ser consciente de ello. O desde luego no en toda su magnitud. Relaciones con violencia física, y no solo proveniente de hombres cisgénero ni de personas heterosexuales. Relaciones con violencia verbal, psíquica, social y simbólica. 

Relaciones en las que la carga de flagelación que me he dejado imponer solo es comparable a mi ceguera al creer que esa flagelación era el precio necesario a pagar para poder tener relaciones cercanas. Adoctrinamiento, escasamente cuestionado por mi parte, sobre el carácter de las relaciones íntimas, amorosas, sexuales. Estupidez innegable al dejarme convencer sin saberlo por el incesable desfile sexista de romanticismo trágico que vemos constantemente a nuestro alrededor, desde en las películas hasta en lo que nos cuentan nuestres amigues, y que siempre presenta las relaciones cercanas como complicadas, problemáticas, difíciles, dramáticas, dolorosas en mil y un modos diferentes. 

Y mira, resulta que es todo una artimaña destinada a someter a les que no somos hombres cishetero, controlando nuestros cuerpos, nuestros deseos, nuestras sexualidades, nuestros sentimientos, nuestros sueños, nuestros pensamientos, nuestras vidas. El ideal de amor de nuestras sociedades está podrido. Por tanto, el ideal de qué y cómo son las relaciones íntimas todavía está más putrefacto. Y si los ideales apestan, ni qué decir de su puesta en práctica. Hay  luchar contra el amor romántico tal como es vendido hoy. Hay que acabar con las relaciones interpersonales basadas en oprimir a algune de sus integrantes. Hay que dejar de tener novies, parejas, esposes, maridos, cónyuges, amantes, prometides, exs y demás etiquetas asociadas a estructuras que reproducen sistemas jerárquicos destinados a controlarnos en lugar de a liberar sexualidades, sentimientos y vivencias.

viernes, 19 de abril de 2013

Nacidx Libre e Igual



A la luz de la tragedia que sufrió Daniel Zamudio, y muchas otras tragedias que han sucedido y de las que que no hemos escuchado, como el asesinato durante la dictadura de Monica Briones, las agresiones que sufren las mujeres trans, o el acoso callejero homofobico que es pan de cada día,  las orientaciones de derechos humanos aplicadas a las personas LGBTI son un recurso importantede abogacia y activismo, por lo cual les recomiendo: "Born Free and Equal" que es una compilación realizada por la oficina de la alta comisionada de derechos humanos Navi Pillay sobre orientación sexual e identidad de género en las normas internacionales de derechos humanos.

Encuentrelo aquí


Resumen de las Recomendaciones

CINCO PASOS

1 . Proteger a las personas contra la violencia homofóbica y transfóbica. Incluir la orientación sexual y la identidad de género como características protegidas en las leyes sobre delitos motivados por prejuicios. Establecer sistemas eficaces para registrar de los actos de violencia motivados por prejuicios e informar sobre ellos. Asegurar una investigación y enjuiciamiento de los autores y dar una reparación a las víctimas de ese tipo de violencia. En las leyes y políticas de asilo se debe reconocer que la persecución en razón de la orientación sexual o identidad de género de la persona puede constituir un fundamento válido de la solicitud de asilo.

2 . Prevenir la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes contra las personas LGBT que estén detenidas, prohibiendo y sancionando este tipo de actos y asegurando que se ofrezca una reparación a las víctimas. Investigar todos los actos de maltrato cometidos por agentes estatales Estado y hacer comparecer ante la justicia a los responsables. Ofrecer capacitación adecuada a los oficiales encargados del cumplimiento de la ley y de asegurar una supervisión eficaz en los lugares de detención.

3 . Derogar las leyes que tipifican penalmente la homosexualidad, incluidas todas las que prohíben la conducta sexual privada consentida entre adultos del mismo sexo. Asegurar que no se arreste ni detenga a las personas sobre la base de su orientación sexual o identidad de género ni se las someta a exámenes físicos infundados y degradantes con la intención de determinar su orientación sexual.

4 . Prohibir la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género. Promulgar leyes amplias que incluyan la orientación sexual y la identidad de género como fundamentos prohibidos de discriminación. En particular, asegurar que no haya discriminación en el acceso a los servicios básicos, incluso en el contexto del empleo y de la atención de la salud. Ofrecer educación y capacitación para prevenir la discriminación y la estigmatización de las personas LGBT e intersexuales.

5 . Salvaguardar la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica de las personas LGBT e intersexuales. Toda limitación de esos derechos debe ser compatible con el derecho internacional y no discriminatoria. Proteger a las personas que ejercen sus derechos de libertad de expresión, asociación y reunión contra actos de violencia e intimidación cometidos por partes del sector privado.

jueves, 18 de abril de 2013

La Cosificación Sexual: Representación de la Mujer en los Medios


Enero 28, 2013 por bollosapiens. 
Tomado de Orbita Diversa

El concepto de la cosificación u objetivación de las mujeres surgió con el feminismo de segunda ola, por lo que lleva rondándonos desde los años 70. Sin embargo, pese a lo relativamente reciente del término, la cosificación de la mujer no es un fenómeno nuevo. Durante la Ilustración Francesa en los siglos XVII y XVIII se genero un intenso debate sobre la función de los pechos femeninos. En la obra de teatro de Alexandre Guillaume Mouslier de Moissy de 1771 “La Verdadera Madre”, el personaje principal femenino reprocha a su marido tratarla como un simple objeto de gratificación sexual: “¿Son tus sentidos tan burdos como para considerar estos pechos –respetables tesoros de la naturaleza – como simples adornos, destinados a ornamentar el pecho de las mujeres?”


Sin embargo, parece que es hoy en día cuando la cosificación de la mujer se ha vuelto más relevante, en una sociedad devorada por el consumismo y donde las mujeres han pasado a convertirse una mercancía dedicada al disfrute, generalmente, del hombre. Esta forma de violencia simbólica, que resulta casi imperceptible, somete a todas las mujeres a través de la publicidad, las revistas, las series de televisión, las películas, losvideojuegos, los videos musicales, las noticias, la telerealidad, etc.
¿Pero en qué consiste realmente la cosificación? Se trata del acto de representar o tratar a una persona como a un objeto (una cosa no pensante que puede ser usada como uno desee). Y más concretamente, la cosificación sexual consiste en representar o tratar a una persona como un objeto sexual, ignorando sus cualidades y habilidades intelectuales y personales y reduciéndolas a meros instrumentos para el deleite sexual de otra persona.
¿Cómo podemos reconocer la cosificación sexual? En algunos casos, la cosificación es bastante obvia, pero en otros puede resultar menos evidente. La socióloga americana Caroline Heldman ha diseñado el Test del Objeto Sexual (TOS), que permite identificar la presencia de cosificación sexual en las imágenes ante una respuesta afirmativa a cualquiera de las siguientes 7 preguntas:
1) ¿La imagen muestra únicamente una parte o partes del cuerpo de la persona?
Una mujer sin cabeza, por ejemplo, facilita el verla como un simple cuerpo al borrar cualquier atisbo de individualidad transmitido por las caras, ojos y el contacto visual con la persona de la imagen.
En este anuncio se muestran los pechos de varias mujeres, que equivalen a los airbags del coche Audi:
Mostrando los efectos en la mujer de hacerle una felación a un hombre con un miembro tan grande que necesitará condones de talla XXL:
En esta cartelería de calle de Media Markt en Polonia, se muestran las piernas abiertas de una mujer con una minifalda y una flecha indicando: “30 minutos hacia lo que te gusta”, en alusión indirecta de la distancia al establecimiento más próximo:
Una campaña de la PlayStation en Francia compara las dos pantallas táctiles con una mujer con 4 pechos capaz de proporcionar el doble de sensaciones:
Se consigue el mismo efecto despersonificador cuando se muestra a las mujeres desde atrás, con una connotación adicional de “violabilidad”:
Más explícitamente, un anuncio de una academia para fontaneros, electricistas, etc., conmina al hombre a demostrar si es realmente bueno con las manos:
Tapar la cara de la mujer consigue el mismo efecto despersonificador que mostrar sólo una parte de su cuerpo:
2) ¿Muestra la imagen a una persona sexualizada que actúa como soporte para un objeto?



3) ¿Muestra la imagen a una persona sexualizada que puede ser intercambiada o renovada en cualquier momento?
La “intercambiabilidad” es un elemento común en la publicidad y refuerza el concepto de que las mujeres, al igual que los objetos, son fungibles (se usan y se descartan). Al igual que los objetos, “cuantas más mejor”, idea que borra el valor individual de cada mujer.
En estas imágenes de Victoria’s Secret se muestra a un grupo de mujeres, alineadas y a menudo tocándose las unas a las otras. Todas son casi idénticas, a pesar de tener tonos de piel y pelo ligeramente diferentes, y visten de la misma manera.


Mostrarlas en grupo borra su individualidad y multiplica el impacto de la imagen. No vemos 6 o 7 mujeres, sino mujeres despersonificadas. Es algo así como mirar un buffet de comida desde lejos: ves comida en general, pero no necesariamente pasta, sándwiches, ensalada y fruta.
En ocasiones la intercambiabilidad es explícita, como en este anuncio de Post-It, que pueden resultarles útiles al hombre para saber a quién tiene en su cama esa noche:
O en este anuncio del Fiat 500 Abarth, 
En él un hombre tiene un apasionado encuentro con una seductora mujer italiana, que al final resulta ser un coche. Literalmente. Así, el coche y la mujer son intercambiables. No os perdáis los múltiples y sutiles detalles: la mujer sólo habla un idioma incomprensible para el hombre, la imaginería eyaculatoria, al igual que el ganado, la mujer va marcada con el logo del coche, etc.

4) ¿Muestra la imagen a una persona sexualizada que está siendo vejada o humillada sin su consentimiento?
Este anuncio muestra por ejemplo a un hombre sujetando por el cuello con su corbata a una mujer semidesnuda. Da glamour a la idea de que él haya podido atacarla y subyugarla:
Duncan es un desaprensivo, se le va a ensuciar el modelito a la muchacha
En esta otra imagen en Vogue, las fuerzas del poder, hombres, someten a una mujer elegantemente vestida:
Glamourizando el movimiento 15M
En este anuncio de Dolce & Gabbana una mujer vulnerable y desvalida se convierte en un simple objeto del que están a punto de disfrutar 5 hombres:
Y Peta, la organización que defiende los derechos de los animales, parece no ver la necesidad de no hacerlo con un ser humano:


En este anuncio de Pepsi, un guardacostas da permiso a un niño para “salvar” a una mujer inconsciente:

En este curioso caso aparecido en una revista belga, se sugiere que la unica manera de que esta atractiva mujer consienta que le metas algo dentro será si le donas un órgano, lo que a la vez plantea interesantes  implicaciones sobre los motivos altruistas del donante y quién es merecedor de semejante regalo.
Nótense las contracciones de dolor de la pobre paciente ante la necesidad inminente de un trasplante
5) ¿Sugiere la imagen que la característica definitoria de la persona es su disponibilidad sexual?
Esta imagen de una mujer abierta de piernas y con el letrero, “Ahora abierta” envía el mensaje de que la mujer está sexualmente receptiva para cualquiera que esté interesado.


Y esta otra también se ofrece a cualquiera que la llame:
Añadir leyenda

Esta moza va a coger frío
En ocasiones, los objetos, con forma de mujer, están hecho para usarlos sexualmente.
Me produce hemorroides sólo de verlo

En este caso, la única manera de conseguir jabón en este baño público es hacerle un dedo a la explosiva mujer de la jabonera:

6) ¿Muestra la imagen a una persona sexualizada que puede ser usada como una mercancía o alimento?
Por definición, los objetos pueden ser comprados y vendidos y algunos anuncios muestran a las mujeres como mercancía de uso diario. En este anuncio de 1936 de la Exposición sobre la Electricidad en Los Ángeles, las mujeres son electrodomésticos:
En este anuncio de Renault Usados, se compara a una mujer de 40 años y divorciada con un coche de segunda mano:

Las representaciones de mujeres como lavabos y inodoros son múltiples:



Las mujeres también pueden ser representadas como alimentos:



En esta otra imagen, las mujeres pueden ser adquiridas en una máquina dispensadora:



 Y otros ejemplos menos sutiles muestran mujeres muertas listas para ser cocinadas e ingeridas:


7) ¿Trata la imagen el cuerpo de una persona sexualizada como si fuese un lienzo?
En este particular tipo de cosificación, los cuerpos de las mujeres tienen el único fin de servir como lienzo sobre el que escribir un mensaje:

En este anuncio que fue censurado de Durex, las personas se convierten en lienzos que trasmiten lo que la persona está pensando. En el caso de la mujer, el sabor delicioso de lo que tiene en la boca y lo feliz, satisfecha y contenta que está mientras le hace una felación al hombre:
En conjunto, el daño causado por la ampliamente usada cosificación de la mujer en la cultura popular no es puramente teórico. Más de diez años de estudios muestran los efectos nocivos para las niñas y mujeres de crecer y vivir en una sociedad cosificadora. De estos efectos, hablaremos en otra ocasión.
Bollo sapiens para Orbita Diversa






martes, 16 de abril de 2013

“Yo quería sexo, pero no así” (artículo galardonado con el premio de periodismo Colombine)


Lo que iba a ser un encuentro deseado, se convierte en una agresión sexual. Esa situación es más frecuente que el estereotipo de violación por parte de un desconocido en la calle, pero para las mujeres es más difícil de identificar como un delito contra su libertad sexual. La culpa, la vergüenza de exponer su sexualidad y el miedo a que no las crean hace que pocas denuncien e incluso lo cuenten.
Haber salido a ligar o haber bebido alimentan el sentimiento de culpa de las víctimas
La ‘primera vez’ de Blanca fue una violación, pero le costó años reconocerla como tal. Tenía 17 años y ligó con un compañero de clase en una fiesta de fin de curso. El chico le gustaba, y se sentía preparada para tener sexo con él. Pero en un momento dado su actitud le desagradó, y le pidió que parara. Él, lejos de atender sus ‘no’, la empotró contra la pared, le tapó la boca y la forzó. Ella respiró hondo e intentó relajarse para no sufrir lesiones. Se lo contó a sus amigas sin darle mayor importancia: que había tomado dos cervezas y se dejó hacer. Después de nueve años y dos relaciones de pareja marcadas por las humillaciones y los abusos, fortalecida por la terapia y el contacto con el feminismo, Blanca se reconoció como una mujer violada y lloró por primera vez.
Cuando escuchamos la palabra ‘violación’, nos imaginamos una escena muy distinta: una joven camina sola de noche, un desconocido la asalta y la fuerza brutalmente. “Las agresiones sexuales que no se asimilan a ese imaginario de violaciones de película se normalizan, se las considera ‘otra cosa’, o se culpa a la víctima (que le provocó, que no dijo que no con la suficiente insistencia…)”, alerta la psicóloga especialista en violencia de género, Norma Vázquez. El ‘ligoteo’ es uno de los contextos en los que más agresiones sexuales se dan, apunta, pero a las mujeres les cuesta identificarlas como tales, puesto que ellas querían en un primer momento trabar relación o mantener un intercambio sexual.
Agresores conocidos
Vázquez dirige la consultaría Sortzen, responsable del estudio ‘Agresiones sexuales. Cómo se viven, cómo se entienden y cómo se atienden’, publicado por la Dirección de Atención a Víctimas de Violencia de Género del Gobierno vasco, que revela que la mayoría de agresiones sexuales reportadas en 2009 ocurrieron de noche, pero la mitad tuvieron lugar en un domicilio (no se precisa si en el del agresor o de la víctima). La edad de la mayoría de las víctimas y de los agresores era de 26 a 35 años. El 60% de los agresores emplearon la violencia física, pero sólo el 9% amenazaron con un arma blanca.
En Bizkaia, en el 86% de los casos había relación previa entre la víctima y el desconocido; cifra que se queda en el 53% en Gipuzkoa, mientras que en Álava todos los agresores eran desconocidos. “Los datos nos muestran las características de las agresiones sexuales que se denuncian, no de las que ocurren”, se matiza en el informe.
En Castilla y León, la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género, Adavas, confirma que, según sus datos, tan sólo son 12-15% de todos los delitos sexuales son asaltos de desconocidos. En la mayoría de casos, “el agresor sexual se prevale de la cercanía con la víctima para perpetrar sus ataques: la propia pareja o ex pareja, o los familiares, cuidadores en el caso de menores, en los que la víctima no denuncia porque piensa que no le van a creer”, explica Manuela Torres , abogada de Adavas.
El límite del consentimiento
Lo que le ocurrió a Blanca es, según el informe del Gobierno vasco, uno de los casos más habituales: una mujer conoce a un hombre con el que le apetece tener un encuentro, en un momento se siente a disgusto o no le gusta el rumbo que toma la situación, y él la presiona o fuerza a seguir.
Para la realización del estudio se contó con los testimonios de alrededor de 70 mujeres a través de grupos de discusión. Muchas reconocieron no tener claro qué se puede considerar como agresión sexual. Por ejemplo, la mayoría no identificaban como tal que el hombre se niegue a usar preservativo. En el informe se alerta de que la actitud masculina tan extendida y normalizada de insistir y presionar para tener sexo, hace que las mujeres acepten esa conducta “como algo consustancial a salir de fiesta”.
Norma Vázquez responde que el límite es “la coacción: si hay presiones, si el hombre no ha respetado el ‘no’ de la mujer”. Pero reconoce que, a menudo, cuando el agresor es conocido, la línea que separa una relación consentida de una forzada es difusa. “Hay mujeres que empiezan diciendo que no, pero que ceden por la presión, el chantaje, o por evitar males menores, como el miedo a la violencia física. Esas mismas mujeres a menudo no lo consideran violencia, porque se quedan con que finalmente aceptaron o con que ellas lo buscaron”.
La psicóloga lamenta que la sociedad no entienda por qué una mujer no se opone con firmeza a una relación sexual no deseada, y que la pregunta sea esa en vez de cuestionar por qué muchos hombres siguen sin aceptar la primera negativa. “Decir que no, mantenerlo y defenderlo cuesta”, recuerda.
Vergüenza y culpa
“Sentí culpa y vergüenza”, relata Blanca. “Porque yo había decidido que quería tener relaciones, yo había decidido que quería irme con ese chico. Hasta le había dejado que me bajase las bragas. Sentía que yo me lo había buscado y que no tenía derecho a echarme atrás en el último momento. Me sentía tonta”, reconoce.
Haber bebido, haber salido de casa con ganas de un revolcón o no haber sabido dar un ‘no’ contundente son algunos de los elementos por los que las víctimas se sienten responsables de lo que les ocurrió, destaca la psicóloga. Si la sociedad transmite a las mujeres que son ellas las que tienen que protegerse y limitarse para no ser agredidas, cuando esto ocurre, su primera reflexión no apela al agresor (¿por qué ha agredido?) sino a la víctima (¿por qué se metió en esa situación?).
Incluso las participantes del estudio que afirmaron no vivir la agresión con culpa, admitieron que sentían que habían dado pie a ello. Por ello, uno de los ejes principales en la atención que brinda Adavas en Castilla y León a las víctimas de agresiones sexuales es transmitirles “que no han tenido la culpa de lo que les ha sucedido y que una agresión comienza cuando se transgrede la barrera del no y se daña así la libertad sexual de una persona”, señala la abogada de la asociación.
Pero una vez superado el sentimiento de culpa, persiste el miedo a ser juzgadas. Las participantes en el estudio del Gobierno vasco opinaron que la sociedad y la justicia tienden a señalar a las mujeres más que a los agresores. Un caso claro que se citó en los grupos de discusión fue el asesinato (homicidio, según la condena) de Nagore Laffage en las fiestas de San Fermín a manos de un psiquiatra del hospital en el que trabajaba, José Diego Yllanes. Pese a que el caso conmocionó a la ciudadanía vasca y navarra, dos preguntas flotaron en el aire en todo momento. ¿Si no quería sexo, para qué subió a casa de Yllanes? ¿Y qué hizo ella para queun tipo tan respetable se volviera loco y la asesinase?
Cuesta denunciar
De las más de 70 mujeres entrevistadas para el estudio, Norma Vázquez destaca que ninguna había denunciado las agresiones sexuales sufridas: “Nos decían cosas como: ‘Yo no me veo explicando al fiscal, al juez, a la médica… que sólo quería un magreo, o que él se puso violento y me dio miedo, o que no supe decir que no a tiempo’. Denunciar lo que está en el limbo de ‘yo sí quería pero no tanto’ es dificilísimo. Es la pescadilla que se muerde la cola: se denuncian las agresiones que más cumplen con el estereotipo de asalto con violencia”.
Blanca admite que si hubiera sufrido esa agresión ahora, tampoco hubiera denunciado. “¿Qué pruebas presentaría? Traté de relajarme en vez de oponer resistencia, por lo que no me desgarró la vagina, no me golpeó ni me rompió la ropa. ¿Por qué me iban a creer?”.
Conseguir pruebas es mucho más complicado cuando no se trata de un asalto con violencia por parte de un desconocido, reconoce Torres, pero señala que existe múltiple jurisprudencia de que en esos casos el testimonio único de la víctima puede ser tenido en cuenta como prueba suficiente, “ya que de lo contrario la mayoría caería en la más absoluta impunidad”. Pero para ello hay que cumplir ciertos requisitos: que no exista interés espurio para denunciar o una enemistad previa, que el testimonio de la víctima sea verosímil y coherente.
Pero según Vázquez, uno de los principales motivos por los que se descarta interponer una denuncia es porque “sienten que tienen que exponer su sexualidad, admitir ante diferentes personas que iban a acostarse con un desconocido y que cuando les dio mal rollo no pudieron parar la situación”. Y esto no ocurre sólo con las jóvenes, sino que las mujeres mayores “también salen de marcha, también se quieren enrollar con gente”, y eso es difícil de contar en un juzgado. Por ello, la psicóloga defiende la importancia de denunciar para romper con la impunidad, pero entiende que “el desgaste y la exposición que supone el proceso” las frene, y por ello reclama centrar las respuestas institucionales y sociales en brindar acompañamiento a las víctimas.
La abogada de Adavas confirma que “si la víctima cuenta con apoyo profesional especializada desde el inicio, la respuesta penal suele ser adecuada al daño ocasionado”. Como prueba, señala que el 73% del total de agresiones sexuales denunciadas por la asociación entre 2010 y 2011 terminaron en una sentencia condenatoria; menos del 10% de los agresores fueron absueltos, y en el resto de los casos no se llegó a juicio, generalmente por falta de pruebas. Eso sí, en 2010-2011 una media del 40% no quiso interponer denuncia, sobre todo por miedo a que no les crean. La abogada considera que, incluso cuando han pasado años desde la agresión (pone como ejemplo los abusos sexuales en la infancia), conviene denunciar si la persona lo desea, “porque ayuda a superar el episodio, porque el abusador debe tomar conciencia de lo que hizo, y puede servir de protección tanto a la víctima como a otras posibles víctimas”.
La asociación brinda asistencia gratuita las 24 horas del día a través de un servicio de emergencias, en coordinación con las demás instituciones. Se trata de una atención integral con perspectiva de género por parte de un equipo formado por psicóloga, abogada, trabajadora social, musicoterapeuta para menores y voluntariado, cuya prioridad es que la víctima supere el trauma, que no sienta culpa y que se sienta apoyada y comprendida en la toma de decisiones. Además, la organización realiza actividades de sensibilización y denuncia, bajo la premisa de que debe haber “una respuesta social adecuada y proporcionada ante los ataques contra la libertad sexual, sin llegar a la alarma social”.
Artículo de June Fernández, visto en eldiario.es

miércoles, 10 de abril de 2013

Declaración de CODiSEX sobre Educación Sexual




martes, 9 de abril de 2013

Bombas Para Desayunar: Fascinante



Hoy en la mañana en facebook me encontre con esta joyita, una revista (zine) online feminista creada colaborativamente con artículos de primer nivel, es decir vengo leyendo zines hace tiempo, y hay tópicos  que no conocía y viejos clásicos, muy bien trabajados. 

El link para bajar está gema es este.

Y para colaborar en la próxima edición clickee aquí.

Les incluyo la editorial y el indice para que se hagan una idea:


Editorial
Cuando se me ocurrió hacer Feminizine jamás pensé en que éste se materializaría con “éxito” (entiéndase en el amplio sentido). Mucho menos pensé que se plantearía la posibilidad de hacer dos y todavía mucho menos la de hacer un segundo de tal calidad y con tal entusiasmo por parte de tantísima gente que ni siquiera conozco.
Cada día que pasa, cada persona con la que conecto, cada fanzine que leo, cada disco que escucho me convence más de que ese es el camino. Ahora que vivi- mos tiempos oscuros, de cierta desesperanza y desesperación debemos aga- rrarnos con uñas y dientes a nuestras “pequeñas revoluciones domésticas”, a todas esas cosas que hacen que un resorte salte dentro de nosotras, que hacen que algo cambie en nuestro interior. Cogerlo y difundirlo hasta el fin, para que salten todos los resortes, para que vayamos construyendo algo grande con pa- sos pequeños. Para que le quitemos el miedo a hacer cosas, a decir cosas, a las palabras y a los gestos. Que sí, que somos feministas. Y no, no queremos que nos traten con condescendencia, no somos idiotas, podemos hacerlo: todas juntas y también por separado. Que formamos parte de algo, de una pequeña gran revolución. Eso lo podemos tener claro. Y Feminizine es parte de esa revo- lución, y tú ahora mismo también estás formando parte de ella. 


Andrea Galaxia

Editorial
pág. 5
Breve historia del feminismo
pág. 6
¿De qué hablan las mujeres en el cine? El test de Bechdel
pág. 16
Coño armado, coño liberado
pág. 21
Livin la vida loca: Un alegato a favor de Locas
pág. 22
Sukeban: Cuando toca rebelarse por las malas
pág. 24
Ladyfest: Hazlo tú misma
pág. 26
Un paseo por el MUSAC: Genealogías feministas en el arte español
pág. 36
Conversábamos con Jody Williams
pág. 44
Chichirodeo
pág. 46
Los inicios del videoarte feminista en los años 70
pág. 48
Más guapas que en la foto
pág. 56
La objetualización de la mujer en los medios de comunicación
pág. 58
Iaioflautas
pág. 60
Prostituta ¿dignidad o sumisión?
pág. 62
Poemas
pág. 68
Sangra en verde
pág. 70
Curso acelerado para ser machista (II)
pág. 74
Reseñas
pág. 77
Créditos
pág. 80 

domingo, 7 de abril de 2013

Según Censo, 20.747 parejas de lesbianas conviven en Chile


Publicado por Rompiendo El Silencio

Los resultados del Censo señalaron que en el 0,36% de los hogares en Chile, al menos una persona declara convivir con pareja del mismo sexo, y que del total de personas encuestadas, 34 mil 976 dicen tener ese estado. Pero aquí viene la cifra que nos interesa: de ellos, 14 mil 229 son hombres y 20 mil 747 mujeres.
Es decir, son mucho más las mujeres lesbianas quienes asumieron en el último censo su calidad de pareja y puede que tenga relación con los factores culturales y sociales sobre la actitud de las mujeres de conformar parejas y hogares de manera más progresiva.
Todas estas cifras corresponden al 0,27% de la población mayor de 15 años.
Una de las cuatro preguntas que se incorporaron al Censo de población el año 2012, decía relación con el estado de hecho de las personas mayores de 15 años. En ella, destacaba la opción de “conviviente con pareja del mismo sexo”, que daba por primera vez la opción de contabilizar a las personas que viven con una pareja homosexual o lésbica, pese a que se obvió preguntar por la identidad de género.
Diferentes parlamentarios después de enterarse de esta noticia, han anunciando que retomarán la discusión del AVP, Acuerdo de Vida en común que también beneficiaría a parejas heterosexuales.
 RS